
Antes del ingreso fuerte de la nueva cosecha de trigo al mercado, Argentina sigue exportando el de la anterior a un ritmo inusual para esta época. Tras una campaña histórica para el cultivo de invierno, entre septiembre y octubre se estaría despachando más de 2 millones de toneladas, un volumen muy poco habitual para esta altura del año.
Con sus 31,7 millones de toneladas, la campaña triguera 2025/26 batió la mayor marca registrada para esa cadena. Con un gran volumen por comercializar, y un contexto internacional favorable, sus efectos aún se perciben en este bimestre, que va a cerrar con ventas que superan en más de 30% al mismo período del año pasado y casi triplican el promedio de los últimos años.

El último informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) señala que, a las 1,1 millones de toneladas embarcadas en septiembre, octubre aportará casi 0,95 millones extra entre los embarques ya salidos y los programados. “Un volumen insólito para la fecha”, señala la entidad.
Además de la cosecha histórica, el aporte clave lo hace el contexto internacional, hoy favorable no sólo para el maíz, sino también para este cereal. “El panorama externo se encuentra más favorable que nunca para nuestro país”, destacan desde la BCR, a propósito del recorte de la oferta global que aún provocan los conflictos armados en el Mar Negro.
De acuerdo con el departamento de Agricultura estadounidense (USDA), las exportaciones globales de trigo para la 2026/27 se proyectan en 208,97 millones de toneladas, un recorte de casi 3 millones respecto a la última estimación y un 8% por debajo de la campaña anterior. Hay un “hueco” que el trigo argentino, aún en stock tras un año récord, puede cubrir.
La principal problemática global sigue siendo el impacto de la guerra sobre la logística y la infraestructura, que hoy complican a los competidores directos de Argentina.
En el caso de Rusia, hoy intenta sacar su trigo por los puertos del Báltico, pero afronta dificultades en su capacidad ferroviaria, altos costos de flete interno y falta de infraestructura. En el caso de Ucrania, la operatoria es a través de sus puertos del Danubio, donde las complicaciones son similares y se suma que el caudal del río está en su nivel más bajo de los últimos 30 años.
“La fricción logística hasta este entonces abrió lugar para competidores temporales”, explican desde la bolsa rosarina. Uno de ellos es Canadá, cuyas exportaciones de trigo pan se incrementaron un 18,7% en las últimas 10 semanas. En el caso de Argentina, el frente externo ayuda a sacar parte de la oferta extraordinaria de esta campaña, con una importante demanda desde el Sudeste Asiático.
El panorama global también tiene sus “coletazos” sobre los precios locales, que se incrementaron durante las últimas ruedas. La semana pasada, la pizarra de trigo se ubicó en torno a los 233,9 dólares por tonelada, casi 5 dólares menos que los picos de fines de agosto pero con una suba acumulada de más del 6% en octubre.
Quienes esperaron a comercializar su trigo, ganaron. Y las proyecciones que llegan desde Brasil indican que la tendencia podría profundizarse. De hecho, los futuros de diciembre llegaron a tocar máximos de hasta 230 dólares por tonelada, un 5,3% por encima de los valores de comienzos de octubre.

Por su parte, las proyecciones para la campaña 2026/27 la ubican en torno a las 23,8 millones de toneladas producidas que, si se suman a las existencias iniciales, podría alcanzar las 29 millones de toneladas. Eso representa apenas un 8,5% menos que la campaña anterior, récord histórico, y la ubica como el segundo registro más alto de la serie.
“El carry de esta campaña a la siguiente sería de cerca de 5,2 millones de toneladas, en línea con un programa exportador en torno a las 18,5 millones y un consumo interno estimado de 7,9 millones”, explicaron desde la bolsa.
En simultáneo a los últimos embarques de la anterior, también se activa la comercialización de la campaña nueva: las últimas tres semanas acumulan más de 1,07 millones de toneladas operadas. El registro semanal más alto fue el de la anterior, con 544.000 toneladas comercializadas.